Conéctate con nosotros!

En OFF

Los Ángeles Negros lamentan la muerte de Armando Manzanero

Publicada

en

Advertisement

Ante la muerte del célebre compositor y cantante mexicano Armando Manzanero, el grupo chileno Los Ángeles Negros manifestó su pesar por la partida. El líder y fundador del conjunto, Mario Gutiérrez, mantuvo una larga amistad con el extinto músico a lo largo de los años en que permanece radicado en la capital del país azteca.

“Para quienes tuvimos el honor de conocerlo de cerca en el trabajo, en su casa, pudimos ver su grandeza”, señaló Gutiérrez a pocas horas de ser confirmado el fallecimiento del autor de inmortales boleros.

Advertisement

“Conmueve su partida e impacta al mundo. El paisaje artístico cambia enormemente sin él. Descansa en paz, amigo. Maestro, debes estar satisfecho por tu gran obra”, puntualizó el galardonado integrante de la banda formada en San Carlos, en Chile.

Advertisement
Comenta!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

En OFF

“Yo no mato a trabajadores”: La historia del Carabinero de Antofagasta fusilado por oponerse al golpe

Publicada

en

Escrita por

Advertisement

Crónica, 11 Sep (El Diario de Antofagasta).- Era el día 11 de Septiembre de 1973. Se producía el golpe de Estado en el país, en Santiago el palacio de La Moneda y la bandera chilena estaban en llamas y mientras tanto, Antofagasta no era ajena a la violencia.

Información del Consejo de Monumentos Nacionales y un completo trabajo periodístico realizado por los periodistas Ignacio Araya y Bryan Saavedra relata una de las historias más desconocidas de aquella jornada en la capital regional y que tiene como protagonista al Carabinero nacido en Tocopilla Guillermo Schmidt, “Willy” como le llamaba cariñosamente su familia y amigos, quien recibió una orden que se negó a cumplir: Disparar a trabajadores.

A las 12:25 de ese 11 de septiembre habían tres personas que se resistieron al asalto militar al edificio de Cervecerías Unidas, donde actualmente se ubica un supermercado.

Es en ese lugar donde Schmidt recibe la orden de disparar a estos tres trabajadores, con el fin de que se le perdonara la vida, dadas las sospechas de los oficiales de su postura política a favor del depuesto Gobierno de la Unidad Popular.

“Ya hueón, si los matai, te damos la oportunidad de vivir hueónvai a estar preso pero vai a vivir y si no, te matamos a voh“, le dijo a Schmidt el capitán José Dávila, según los testimonios de la época. Schmidt se negó: “No hueón, yo no mato trabajadores“.

Te pasamos la pistola y tu disparai, pero te vamos a apuntar“, le dijeron, pero Schmidt se niega a recibir el arma y respondió mientras las pistolas de otros uniformados le apuntaban:

Yo juré defender mi patria y respeto a la Constitución de Chile, soy un Carabinero y estoy por defender a la patria y para recibir órdenes del Presidente de la República, y no de un hueón que rompe el juramento, no te voy a hacer caso a voh conchetumadre“, dijo, al mismo tiempo que sacaba un arma que había permanecido escondida.

Entonces, Schmidt dispara directo al corazón de José Dávila. Una de sus balas perfora el diafragma de Osvaldo Muñoz, otra le revienta el bazo y la tercera le da en el abdomen. Ambos caen muertos de inmediato y comienza la balacera. Guillermo cae herido, le dan un golpe que le rompe la cabeza dejándolo sangrando.

El cuñado de Schmidt, también miembro de la institución, le dispara en los pies sin piedad, dejándolo inmóvil. Arrastrándose, el Carabinero intenta avanzar al cuarto de armas, pero cae desmayado. Es apresado y enviado a la cárcel.

Allí los gendarmes aprovechan de torturarlo y golpearlo. Cerca de él aún permanece el capellán de Carabineros, Gregorio Centeno. El Carabinero pide al capellán lápiz y papel para despedirse de su madre a través de una nota, que guarda celosamente Centeno para entregarla a la madre de Guillermo, Georgina. Un testimonio histórico de aquellas jornadas.

En la noche del 12 de septiembre, sin consejo de guerra, Guillermo Schmidt encara al pelotón de fusilamiento. Se niega a que lo amarren o lo venden. “¡Disparen! ¡Que les quede el consuelo de que matan a un hijo del pueblo!“, dijo antes de morir.

Al día siguiente el diario El Mercurio de Antofagasta titulaba en su portada “Regresa la normalidad“. En sus páginas interiores, se lee el siguiente reporte, según señala el reportaje periodístico:

“Ayer 11 del presente a las 12.25 horas, en el interior del cuartel de la Cuarta Comisaría de Carabineros ‘Antofagasta’ (A), encontrándose el personal acuartelado en primer grado y en piquetes con armamento para salir inmediatamente a intervenciones del mantenimiento del orden público, el funcionario de esa unidad de tendencia extremista, Guillermo Eugenio Smith Godoy, usó un revólver de servicio para ultimar al Comisario, mayor señor Osvaldo Mario Muñoz Carrasco y al subcomisario, capitán señor José Héctor Dávila Rodríguez, a los que sorpresivamente atacó cuando se encontraban en el interior de la oficina del último de los nombrados. Ambos oficiales eran casados, tenían dos hijos cada uno y figuraban en lista número uno de mérito. Juzgado por los tribunales militares en tiempo de guerra, el criminal confeso de su delito fue fusilado”.

Su figura generó reacciones divididas en las filas de Carabineros. Así relata su madre, quien cuenta que cuando la carroza fúnebre llevaba el cuerpo de Guillermo rumbo al cementerio, un círculo de Carabineros miraba sigiloso en la esquina de la comisaría. Hicieron detener el cortejo. Georgina estaba aterrorizada.

Mire, haya pasado lo que haya pasado, Schmidt fue un buen compañero“. Y así, a medida que el cortejo fúnebre avanzaba, sus ex camaradas le presentaron armas y luego volvieron a la comisaría, tal vez asustados, pero con el deber cumplido de haber rendido un último homenaje a Guillermo. Lo sepultaron en el cementerio General de Antofagasta.

En la actualidad existe un monolito que recuerda a los oficiales José Dávila y Osvaldo Muñoz, el cual además fue remozado en el marco de la remodelación que se hizo en el Parque Brasil. No existe sin embargo monumento conmemorativo a Guillermo Schmidt, Carabinero que se mantuvo fiel al juramento patriótico de obedecer a la voluntad popular y la democracia, negándose a asesinar trabajadores.

La carta de Guillermo Schmidt a su madre, quien aún la conserva, decía:

10:20 12-9-73

Mamá cuida mucho a tus nietos no te olvides nunca de mí, a pesar de que he muerto tan joven. Júntate por favor con papá, que después de esta vida no hay otra. Dale un beso al Eric, mi hermano querido.

Te quiere Willy”.

Advertisement
Sigue leyendo

En OFF

Coinciden medios extranjeros en debilidad de presidente Piñera

Publicada

en

Escrita por

Foto: Presidencia de Chile
Advertisement

Santiago, 20 Jul (EnOff).- Varios medios extranjeros se han referido en las últimas semanas a la debilidad que presenta el gobierno del presidente chileno Sebastián Piñera tras el estallido social del 18 de octubre del año pasado y la crisis sanitaria por la pandemia del Covid-19, escenarios que complicaron al máximo su administración.

Hasta antes del 18 de octubre pasado el país parecía vivir en normalidad. Como afirmaron en el pasado algunos mandatarios chilenos, las instituciones funcionaban y, al parecer, con eso bastaba para que el país avanzara sólo con la fuerza de la inercia, “nadando de muertito”, como diría un mexicano.

Pero bastó una modesta alza en el pasaje del ferrocarril urbano Metro para que los estudiantes, secundarios y universitarios, movilizaran a millones de chilenos para expresar en forma pública su malestar no sólo con el gobierno de Piñera, sino con un sistema neoliberal afianzado, protegido y llevado a su máxima expresión en las últimas décadas, el cual parece ser incompatible con la justicia social que exigen sus habitantes.

La conjunción del estallido social y la pandemia de Covid-19 permitió a cientos de miles de chilenos darse cuenta que, al parecer y parodiando a la publicidad de una gaseosa, vivían en un “mundo de fantasía”.

Las protestas multitudinarias en el país y la posterior imposición de cuarentenas a raíz del virus, entre otros factores, permitieron que se corriera este velo de ensueño y quedara a descubierto la marginalidad, la pobreza y la fragilidad en la cual viven muchos chilenos.

Los medios de comunicación tradicionales no cerraron los ojos, como lo hicieron en algunos oscuros años de nuestra historia, y dieron cuenta de las protestas, de la violencia, del descontento social, del cansancio acumulado de los chilenos por vivir en un sistema donde es más importante ser un consumidor, un cliente de la economía de mercado, más que un ser humano que tiene carencias básicas y que vive en una sociedad donde el sector privado tiene un rol primordial en las pensiones, la salud y la educación.

Y luego el Covid-19 llevó a las radios y la televisión a los sectores más desposeídos, a las abuelitas con pensiones de miseria que se volcaron a los bancos en busca de un bono estatal, a los habitantes de campamentos marginales, invisibles hasta ese momento para muchos chilenos, y a miles de chilenos golpeados por la pandemia en los bolsillos que se vieron obligados a acudir a las ollas comunes para sobrevivir.

La cadena alemana Deutsche Welle (DW) señaló esta semana que la gobernante Chile Vamos “está a poco de quebrarse y el Ejecutivo de Sebastián Piñera podría resentirse (…)  en concreto: el gobierno de Sebastián Piñera no pasa por un buen momento”.

“Si a eso se suma la creciente cantidad de voces que no solo dudan de la capacidad del mandatario para ordenar su sector, sino que derechamente ponen en cuestión la viabilidad de su gobierno, el panorama resulta aún más desolador”, consignó el medio extranjero.

Dio cuenta de las declaraciones del antropólogo Pablo Ortúzar, definido como “uno de los nuevos intelectuales de la derecha”, quien afirmó “no tengo claridad de que Piñera pueda terminar su mandato; el presidente está solo, aislado en un Estado que se está cayendo a pedazos”.

El politólogo Daniel Mansuy acotó por su parte que “la potencial ruptura de la coalición derechista podría dejar a Piñera como el sepulturero del presidencialismo en Chile”, mientras que su colega Patricio Navia indicó que “está bastante claro que la derecha chilena, tal como la conocíamos, está muerta” y que el Ejecutivo “navega sin rumbo”.

Advertisement

La revista conservadora estadounidense National Review analizó en forma detallada en su más reciente edición un “ virtual fracaso» de la administración de Piñera, mientras que, en el Reino Unido, The Economist resaltó la aparición de ollas comunes en muchs barrios para paliar el hambre de los más necesitados.

National Review consignó que, “al menos hasta hace poco, Chile era un ejemplo brillante de modernización exitosa, neoliberalismo eficiente y gobierno competente”, con reformas implementadas por Piñera que “demostraron ser eficientes pero desproporcionadamente beneficiosas para los más adinerados”.

Tras el estallido social, según el medio, “los chilenos ya se habían dado cuenta de qué estaba hecho realmente su gobierno: un séquito de líderes de negocios e intelectuales de clase media alta y que podían hablar en inglés pero que no tenían ningún vínculo fraternal con el pueblo”.

“El gobierno chileno se encontró de golpe con un problema muy simple: atrapados en barrios sobrepoblados, los pobres chilenos no podían darse el lujo de quedarse en casa. Al final, la pobreza, el hacinamiento y una fuerza laboral informal masiva superó la respuesta del gobierno”, añadió.

The Economist precisó por su parte que “los chilenos ricos obtienen muchos mejores servicios de salud y educación que los pobres” y recordó que el ex ministro de Salud Jaime Mañalich “admitió en mayo que desconocía el nivel de pobreza y hacinamiento que existía en algunas partes de Santiago, haciendo que el gobierno pareciera no saber qué hacía. Terminó renunciando”.

“El gobierno ha sido torpe en proteger a los chilenos de las consecuencias económicas de la Covid-19. Ha reaccionado con lentitud. Sus medidas, aunque dispuestas a gran escala, no han llegado a quienes las necesitan. Su falta de reacción podría darle un culatazo en la cara que lo lance en la dirección opuesta”, recalcó.

Advirtió que “la mayoría de los chilenos están de acuerdo en que el Estado debería actuar para reducir la desigualdad e ir en apoyo de los necesitados. Pero su rabia podría crear una base de apoyo para medidas populistas que acaben haciendo al país más pobre (…) la próxima camada de líderes chilenos tendrá que hacerlo mucho mejor que la actual”.

Así las cosas, al parecer sólo queda esperar que se levanten las medidas restrictivas vinculadas al Covid-19 para ver si surge el llamado “estallido social 2.0”, lo que complicaría aún más el panorama para el actual gobierno y la continuidad en el poder de la derecha.

Advertisement
Sigue leyendo
Publicidad

Tendencia